Lusco es ese instante en que el día se despide y la luz aún resiste.
La cabaña del fuego interior, de la calidez que no quema, pero abraza.
En el alma nórdica se une a la Hamingja: la suerte, la energía vital, esa llama silenciosa que nos sostiene.
Lusco es ese instante en que el día se despide y la luz aún resiste.
La cabaña del fuego interior, de la calidez que no quema, pero abraza.
En el alma nórdica se une a la Hamingja: la suerte, la energía vital, esa llama silenciosa que nos sostiene.
50 m²